Si después de las fiestas te ha sobrado turrón y no sabes muy bien qué hacer con él, quédate por aquí porque este postre te va a encantar. Hoy te enseño uno de esos dulces que preparo en casa cuando quiero algo rápido, sin horno y con poquísimos ingredientes, pero que queda espectacular. Cremoso, suave y con todo el sabor del turrón de siempre.
Además, en el blog ya te he compartido otras ideas para sacarle partido a este ingrediente tan nuestro, como estas 8 recetas con turrón de Jijona o esta deliciosa tarta con turrón sin horno, que también triunfan muchísimo en casa. Pero hoy quiero centrarme en una versión todavía más sencilla, perfecta incluso si no te apetece complicarte nada en la cocina.
Un postre de turrón perfecto para aprovechar sobras
Este postre nació precisamente de eso: de tener una tableta de turrón blando abierta en la despensa y ganas de preparar algo dulce sin pasar horas cocinando. Sólo necesitas nata para montar y turrón, nada más. No lleva azúcar añadido, ni gelatina, ni horno. Y lo mejor es que el resultado es un postre cremoso, elegante y muy resultón.
Es ideal para servir en vasitos individuales, para una comida especial o simplemente como capricho dulce para la semana. Además, al prepararse el día antes, te quitas trabajo y siempre tienes el postre listo en la nevera.
Ingredientes necesarios
Para preparar este postre de turrón fácil solo vas a necesitar:
500 ml de nata para montar
300 g de turrón blando (una tableta entera, de Jijona o el que más te guste)
Yo suelo usar turrón de Jijona porque aporta una textura muy cremosa y un sabor intenso a almendra, pero puedes adaptarlo perfectamente al turrón que tengas en casa.
Cómo preparar el postre de turrón paso a paso
La preparación no puede ser más sencilla, y eso es precisamente lo que más me gusta de esta receta.
Primero, corta el turrón en trozos pequeños para que se deshaga mejor. Pon la nata y el turrón en un cazo y calienta a fuego medio-bajo. Es importante no subir demasiado el fuego y remover de vez en cuando para que no se pegue.
En unos 10 o 15 minutos verás cómo el turrón se va integrando completamente en la nata hasta quedar una mezcla homogénea, sin grumos y con una textura suave. Cuando esté listo, retira del fuego.
Vierte la mezcla en copas o vasos individuales y deja que se enfríe un poco a temperatura ambiente. Después, llévalos a la nevera y déjalos reposar toda la noche. Este paso es clave para que el postre coja cuerpo y quede bien cremoso.
Antes de servir, puedes decorarlo a tu gusto: con almendra picada, cacao en polvo, virutas de chocolate o incluso un trocito de turrón por encima.
Consejos para que quede perfecto
Usa nata para montar, no crema de cocinar, para conseguir una textura más untuosa.
Remueve con paciencia y fuego bajo para evitar que la nata hierva.
Si quieres una versión más ligera, puedes servir raciones más pequeñas: llena mucho.
Un postre sencillo que siempre triunfa
Este postre de turrón se ha convertido en uno de mis favoritos para aprovechar restos de Navidad sin que parezca “reciclado”. Es rápido, no ensucia apenas la cocina y gusta a todo el mundo. Además, es una forma genial de darle una segunda vida al turrón que muchas veces se queda olvidado en el armario.
Si te gustan este tipo de recetas fáciles, sin horno y pensadas para el día a día, en el blog tienes muchas más ideas prácticas para tu hogar. Y si lo preparas, ¡no olvides contarme qué tal te ha quedado! 😍
Si tienes cualquier duda o sugerencia, déjanos un comentario y te responderemos lo antes posible.
Un abrazo y hasta el próximo post.
.jpg)


No hay comentarios:
Publicar un comentario