11 feb 2026

Limpiacristales casero con 3 ingredientes: nuestra fórmula infalible y económica

Hoy queremos compartir contigo una de nuestras mezclas estrella, esa que nunca falta en nuestro kit de limpieza y que nos salva cada semana: nuestro limpiacristales casero con sólo tres ingredientes. Es fácil, económico y deja los cristales impecables, sin marcas y con un brillo espectacular.


Limpiacristales casero con 3 ingredientes



En casa cada vez apostamos más por alternativas sencillas y efectivas que nos permitan ahorrar y reducir productos innecesarios. Si nos sigues desde hace tiempo, ya sabes que somos muy fans de la limpieza ecológica para tu hogar y de buscar fórmulas que funcionen de verdad sin complicarnos la vida. Y esta receta cumple todos esos requisitos.

Además, forma parte de nuestra lista de imprescindibles si te gustan las soluciones prácticas y caseras. De hecho, si te interesa este tipo de contenido, te recomendamos echar un vistazo a nuestras 8 recetas para fabricar tus productos de limpieza caseros donde compartimos más mezclas igual de efectivas.




Ingredientes para nuestro limpiacristales casero

La magia de esta fórmula está en su simplicidad. Solo necesitamos:

- 500 ml de agua

- Un chorro de jabón de platos o jabón potásico

- Un chorro de alcohol 96º o alcohol de limpieza

Nada más. Seguro que ahora mismo tienes todo en casa.


Cómo preparar la mezcla paso a paso


La preparación no puede ser más sencilla:

1. Llenamos una botella con pulverizador con unos 500 ml de agua.

2. Añadimos un pequeño chorro de jabón lavaplatos o jabón potásico (no hace falta mucha cantidad).

3. Incorporamos un chorro de alcohol.

4. Cerramos el bote y agitamos suavemente para integrar bien los ingredientes.

Y listo. Ya tenemos nuestro limpiacristales multiusos preparado para usar.


¿Por qué funciona tan bien?

Cada ingrediente tiene su función:

- El agua actúa como base y disuelve la suciedad.

- El jabón desengrasa y arrastra restos de polvo y grasa.

- El alcohol ayuda a que la superficie se seque más rápido y evita marcas.

La combinación de estos tres elementos consigue un acabado brillante, sin velos blancos ni rastros. Nos encanta porque limpia en profundidad y deja un resultado profesional.


Cómo lo usamos para un acabado perfecto

Para conseguir cristales impecables, seguimos siempre estos pasos:

- Pulverizamos directamente sobre el cristal.

- Pasamos un paño de microfibra limpio y seco.

- Si queremos un extra de brillo, repasamos con otro paño seco o papel específico para cristales.

Un truco importante: evitar limpiar cuando el sol incide directamente sobre el cristal, ya que el producto se seca demasiado rápido y pueden quedar marcas.


No sólo para cristales

Aunque lo llamamos limpiacristales casero, lo cierto es que es un auténtico multiusos. Lo utilizamos también en:

- Espejos

- Mamparas de ducha

- Mesas de cristal

- Ventanas

- Algunas superficies lacadas (siempre probando antes en una zona pequeña)

Es una de esas mezclas versátiles que simplifican nuestra rutina de limpieza y nos ayudan a mantener el orden sin aumular mil productos diferentes.

Ahorro y sostenibilidad


Otra de las grandes ventajas de esta receta es el ahorro. Con ingredientes básicos conseguimos un producto eficaz por una fracción del precio de los limpiacristales comerciales. Además reutilizamos envases con pulverizador y reducimos residuos.

Pequeños gestos como este marcan la diferencia cuando hablamos de consumo responsable y organización del hogar.

Si aún no has probado, te animamos a hacerlo. Es rápida, sencilla y los resultados hablan por sí solos. Y si quieres que compartamos todos los usos que le damos a esta mezcla, cuéntanoslo en comentarios, ¡que os leemos siempre!

Esperamos que te haya gustado este post. Si tienes cualquier duda o sugerencia déjanos un comentario y te responderemos lo antes posible.

Un abrazo y hasta el próximo post.




No hay comentarios:

Publicar un comentario